El presidente de Colombia, Gustavo Petro, sostuvo que las pesquisas por corrupción en la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (Ungrd) fueron orientadas de manera injusta hacia su figura, cuando las verdaderas responsabilidades recaerían en entramados corruptos provenientes de administraciones anteriores. Mediante su cuenta oficial en X (antes Twitter), Petro indicó que la Fiscalía centró sus esfuerzos en intentar probar que había impartido órdenes para desviar fondos públicos hacia congresistas, algo que, según afirmó, siempre había vetado.
Petro subrayó que las anomalías detectadas en la Ungrd derivan de patrones persistentes de corrupción que no han sido enfrentados con la firmeza necesaria. Señaló a Olmedo López y Sneyder Pinilla, antiguos directores de la entidad y hoy privados de la libertad, por presuntamente desviar fondos mediante posibles acuerdos políticos. De acuerdo con Petro, sus acciones podrían estar vinculadas a pactos entre colectividades como el Partido Verde y actores como los Aguilar en Santander.
El caso de la Ungrd adquirió amplia visibilidad cuando salió a la luz un entramado de corrupción vinculado con contratos de carrotanques destinados al suministro de agua en La Guajira. La Fiscalía y la Contraloría General identificaron anomalías en la adjudicación y ejecución de dichos contratos, entre ellas el desvío de recursos y pagos ilegales orientados a garantizar respaldo político a las reformas del Gobierno. A ello se sumaron pérdidas calculadas en más de 60 millones de dólares, generadas por el uso indebido de fondos extrapresupuestales manejados por la Ungrd.
Petro también cuestionó la actuación de los fiscales responsables de las investigaciones, al señalar que “muchos terminan fallando” cuando se concentran exclusivamente en hallar pruebas en su contra. Asimismo, evocó el proceso que enfrenta su hijo, Nicolás Petro, por un presunto enriquecimiento ilícito, y sostuvo que en pesquisas anteriores las autoridades han incurrido en errores, como la detención de docentes inocentes.
El caso sigue generando controversia, con capturas recientes de altos exfuncionarios y exlíderes legislativos, como los expresidentes del Senado y la Cámara de Representantes, Iván Name y Andrés Calle. Ambos son acusados de recibir sobornos millonarios, según confirmaron exdirectivos de la Ungrd en su testimonio ante la Corte Suprema.
Este escándalo ha desatado una crisis institucional en Colombia, mientras diversas organizaciones civiles reclaman mayor claridad y una supervisión más rigurosa del uso de los recursos públicos. La administración de Petro lidia con el reto de distanciarse de las acusaciones de corrupción heredadas y de las controversias que han emergido a lo largo de su mandato.
